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lunes, 14 de mayo de 2012

                                                             Gustavo Adolfo
                                                                BÉCQUER



Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán. 
 
Pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha a contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres...
¡esas... no volverán!.
 
Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar,
y otra vez a la tarde aún más hermosas
sus flores se abrirán.

Pero aquellas, cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día...
¡esas... no volverán!

Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar;
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará.

Pero mudo y absorto y de rodillas
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido...; desengáñate,
¡así... no te querrán!

Gustavo Adolfo Bécquer


Biografia


Gustavo Adolfo Domínguez Bastida (Sevilla, 17 de febrero de 1836 – Madrid, 22 de diciembre de 1870), más conocido como Gustavo Adolfo Bécquer, fue un poeta y narrador español, perteneciente al movimiento del Romanticismo, aunque escribió en una etapa literaria perteneciente al Realismo. Por ser un romántico tardío, ha sido asociado igualmente con el movimiento posromántico. Aunque, mientras vivió, fue moderadamente conocido, sólo comenzó a ganar verdadero prestigio cuando, tras su muerte, fueron publicadas muchas de sus obras.
Sus más conocidos trabajos son sus Rimas y Leyendas. Los poemas e historias incluidos en esta colección son esenciales para el estudio de la Literatura hispana, siendo ampliamente reconocidos por su influencia posterior.


Obra


Cuando escribe Bécquer está en pleno auge el Realismo, cuando otros autores adscritos a esta tendencia (Campoamor, Tamayo y Baus, Echegaray) se reparten el favor del público. La poesía triunfante está hecha a medida de la sociedad burguesa que consolidará la Restauración, y es prosaica, pomposa y falsamente trascendente. Pero una notable porción de líricos se resistió a sumarse a esa corriente, y además hallaban vacía y retórica la poesía de la lírica esproncediana, la del apogeo romántico, que aún encontraban cultivada con gusto general en autores como José Zorrilla. El Romanticismo que les atrae ya no es el de origen francés o inglés, sino alemán, especialmente el de Heine, al que leen en traducción francesa —en especial la de Gérard de Nerval— o española —de Eulogio Florentino Sanz, amigo de Bécquer—. Estos autores forman el ambiente prebecqueriano: Augusto Ferrán, Ángel María Dacarrete y José María Larrea. Todos estos poetas buscaban un lirismo intimista, sencillo de forma y parco de ornamento, refrenado en lo sensorial para que mejor trasluzca el sentir profundo del poeta. Es una lírica no declamatoria, sino para decir al oído.
Las Rimas de Bécquer iban a ser costeadas y prologadas por su amigo, el ministro de la Unión Liberal de O'Donnell, Luis González Bravo, pero el ejemplar se perdió en los disturbios revolucionarios de 1868. Algunas sin embargo habían aparecido ya en los periódicos de entonces entre 1859 y 1871: El Contemporáneo, El Museo Universal, La Ilustración de Madrid y otros. El poeta, con esta ayuda, con la de su memoria y la de sus amigos reconstruyó el manuscrito, que tituló Libro de los gorriones y se conserva en la Biblioteca Nacional de Madrid.


Al ver mis horas de fiebre
e insomnio lentas pasar,
a la orilla de mi lecho,
¿quién se sentará?
Cuando la trémula mano
tienda, próximo a expirar,
buscando una mano amiga,
¿quién la estrechará?
Cuando la muerte vidríe
de mis ojos el cristal,
mis párpados aún abiertos,
¿quién los cerrará?
Cuando la campana suene
(si suena en mi funeral)
una oración, al oírla,
¿quién murmurará?
Cuando mis pálidos restos
oprima la tierra ya,
sobre la olvidada fosa,
¿quién vendrá a llorar?
¿Quién en fin, al otro día,
cuando el sol vuelva a brillar,
de que pasé por el mundo
quién se acordará?

Gustavo Adolfo Bécquer

Las Rimas

1. Historia de las Rimas

Al morir Bécquer, no había publicado más que un pequeño número de rimas en la presa de la época. Al año de su muerte, 1871, sus amigos recopilaron y publicaron sus obras en dos tomos, prosa y verso, respectivamente. Ésta es la edición princeps o la primera que salvó del olvido la voz de Gustavo Adolfo Bécquer.
Los poemas incluidos en esta primera edición son, en general, los mismos que aparecen escritos de propia mano del poeta en un grueso cuaderno, tipo libro de actas. Este manuscrito autógrafo se encuentra en la Biblioteca Nacional de Madrid. Sobre la cubierta de tela negra hay pegada una etiqueta en la que Bécquer escribió: Libro de los Gorriones. Gustavo Adolfo D. Bécquer. Junio de 1868.
En este libro, además de otros trabajos literarios, reconstruyó las Rimas que había entregado en otro manuscrito a su amigo y protector el ministro González Bravo, para su publicación. Este primer manuscrito había desaparecido al asaltar las turbas la casa del ministro cuando cayó su gobierno. En la edición de los amigos del poeta, éstos alteraron por completo el orden en que aparecen las Rimas en el Libro de los Gorriones y las numeraron en romanos, que es la disposición y numeración que se ha hecho tradicional.

2. Características Poéticas

Las Rimas de Bécquer son - las fijadas hasta hoy, ochenta y siete -, en su mayoría, breves poemas de una, dos o tres estrofas, en los que predominan los de cuatro versos, endecasílabos y heptasílabos combinados, en asonancia alternante en los pares y de "pie quebrado". La característica más destacada en cuanto a la métrica es que tienen un carácter indiscutible de poesía culta, pero siguen los cauces de las formas líricas tradicionales en cuanto a rima y brevedad.


Leyendas


EL BESO

Las tropas francesas entran en Toledo a principios del s.XIX. Uno de los capitanes se aloja en una iglesia junto a algunos de sus soldados. Al día siguiente, los oficiales se reúnen en el Zocodover y le preguntan al capitán que tal ha pasado la noche; este dice que un ruido le despertó por la noche y antes de dormirse pudo observar en la oscuridad una mujer hermosísima pero esta era de mármol, al lado suya se situaba otra estatua pero esta vez de un guerrero que el capitán supuso que era su marido. Al oír esto, sus camaradas deciden ir a verla esa misma noche mientras brindan con vino. Los oficiales indagan y descubren que las estatuas pertenecen a un famoso guerrero y de su esposa Doña Elvira de Castañeda. Cuando llegan todos a la iglesia se quedan fascinados y empiezan a beber. Un soldado tira el vaso de vino a la cara de la estatua del guerrero; momentos después el capitán intenta besar él los labios la estatua de Doña Elvira pero su marido, de mármol, levanta el brazo y le da al oficial en la cara; este acaba sangrando por boca, nariz y ojos.
El rayo de luna

Manrique, un hombre muy encerrado en sí mismo, noble numantino, apreciaba la soledad en un alto grado. Su mayor debilidad era la poesía y por ello su carácter solitario le permitía pensar y ejercer su mente. Una noche cálida de verano en un bosque de Soria Manrique vio una mujer vestida de blanco que a el le pareció ser la mujer perfecta; el velozmente la comienza a seguir pero ella desaparece. Durante dos meses sus esfuerzos son en vano.
Sin embargo, al regresar una noche al mismo lugar, la escena se repite, igual de fugaz; el se da cuenta de que lo que persigue es un rayo de luna que se dejaba ver entre la frondosidad del bosque en el que se encontraba.

Ello lo lleva a pensar que el amor y la gloria se esconden en un rayo de luna.


La ajorca de oro

Pedro Alfonso de Orellana amaba sin límites a María Antunez. Un día en que la sorprende llorando, logra, tras mucha insistencia, enterarse de que la mujer ansia obsesivamente hacer suya la joya de oro que lleva en uno de sus brazos la imagen de la Virgen del Sagrario, patrona de la ciudad de Toledo.
Venciendo sus anteriores resistencias, esa misma noche el enamorado arranca sigilosamente, en la Catedral, la preciada ajorca a la Virgen; pero no puede llevarla consigo, pues en el templo el ha visto seres sobrenaturales, cadáveres resucitados y horrorosas alimañas. Ante tales visiones, enloquece y cae desvanecido. A la mañana siguiente, es encontrado delirando en la iglesia, mientras retiene la ajorca en sus manos.

El monte de las ánimas

Relación entre dos jóvenes nobles, uno de ellos soriano y otro extranjero (Beatriz). Volvían de el monten de las ánimas a la ciudad el día de todos los santos y ella le pregunto por el monte de las ánimas, ya que la leyenda decía que esa misma noche repicaban las campanas del monasterio y se levantaban las almas de los muertos. Ellos van al castillo y después de la cena se van a una acogedora sala donde unas viejas contaban historias sobre demonios. Ellos no hablaba, solo se miraban a los ojos. Cuando hablaron decidieron hacerse regalos ya que ella debía marchares a su país pronto; quedaron en que él le regalaría una joya y ella le daría una banda azul que había perdido en el monte esa mañana. El joven fue a buscarla y no regresaba. Beatriz se fue a la cama pero no podía dormir, de repente vio la banda, que había mandado buscar a su amado a el monte, toda llena de sangre y desgarrada. Ella gritó y los sirvientes se la encontraron muerta de miedo.


Maese Pérez el organista

Maese Pérez es un viejo organista de la Catedral de Sevilla; éste es querido por todo el pueblo, todos admiran su forma de tocar, que alcanza su máxima brillantez en la Misa del Gallo.
Fue precisamente en esta fecha cuando murió repentinamente el viejo debido a una enfermedad que él tenía. Al año siguiente de su muerte de la catedral salía una melodía angelical pero sin embargo nadie estaba sentado tocando el órgano. Sin duda era el espíritu del viejo el que hacia las delicias de sus feligreses.



Actualidad

 Su biografía, leída en todos los países donde las personas aprenden a leer, siempre se inicia con una fecha, y una ciudad, Sevilla. Y esa ciudad ya no empieza con su recuerdo. Que aquí un torero vale más que mil poetas. De Bécquer sólo nos queda una sucia estatua alegórica, que de vez en cuando algún nostálgico se encargar de limpiar.
Y en el Museo de Bellas Artes, un cuadro de su hermano, preside una de las últimas salas del siglo XIX. Poco más, además de sus libros. Al igual que otros ilustres poetas, ni museo ni ediciones especiales, ni nada con lo que viejos y jóvenes puedan rememorar la figura de este poeta, narrador, periodista e incluso censor de nuestro pasado.


Trabajo realizado por Alvaro Mateo Cruzado  y Ramon Weber Galindo.

LENGUAS EN ESPAÑA


En España se hablan varias lenguas vernáculas. El castellano o español, idioma oficial en todo el país, es la lengua materna predominante en casi todas las comunidades autónomas de España. Seis de las diecisiete comunidades autónomas de España tienen además, junto con el castellano, otras lenguas como cooficiales. El bilingüismo en distintos grados y en distintas situaciones comunicativas entre el castellano y otra lengua es una práctica habitual por parte de muchos de los españoles que residen en alguna de estas comunidades autónomas.

El bilingüismo es la capacidad de una persona para utilizar indistintamente dos lenguas. Existen concepciones discrepantes sobre qué condiciones exactas deben darse para que un ser o un grupo humano, una instutición o una sociedad pueda considerarse bilingüe.
En la última década el concepto de bilingüismo se enmarca en el de multilingüismo, que es la capacidad que tiene todo ser humano de aprender más de una lengua y como éstas actúan entre sí y se apoyan unas a otras en los procesos de adquisición y/o aprendizaje de las mismas.


LAS PRINCIPALES LENGUAS ESPAÑOLAS SON :



El Castellano:

El español o castellano es el único idioma oficial de todo el país y es el hablado como lengua habitual y materna por la gran mayoría de la población española. España es, junto a Colombia y tras México y Estados Unidos, el tercer país del mundo con mayor número dehispanohablantes

El castellano es la única lengua oficial en Asturias, Cantabria, La Rioja, Aragón, Castilla y León, Comunidad de MAdrid, Castilla- La Mancha, Extremadura, Andalucía, Canarias, y Región de Murcia , aparte de Ceuta, Melilla, la mayor parte de Navarra y las comarcas interiores de la Comunidad Valenciana.
Es también cooficial junto a otras lenguas en Cataluña, Baleares, zona costera de la Comunidad Valenciana, Galicia, País Vasco y la zona vascófona de Navarra. En todas las comunidades autónomasbilingües, salvo en Galicia, el castellano es la lengua materna de la mayoría de la población y la más utilizada en el hogar.
Este predominio comenzó ya en la Edad Media en el proceso de la Reconquista con la hegemonía tanto política como cultural y económica de, primero el Reino de Castilla (en cuyo entorno nació) y posteriormente de la Corona de Castilla en el entorno peninsular, con el prestigio cultural que ello conllevó, si bien también era hablada en la Corona de Aragón y en el Reino de Navara, así como la importancia de llegar a ser Lengua auxiliar (tanto comecial, de comunicación y diplomática)durante los siglos XVI y XVII. Durante la segunda mitad del siglo XX los procesos migratorios internos ocurridos también contribuyeron a esta predominancia.






El Vasco o Euskera
Se trata de una lengua no perteneciente a la familia de las lenguas indoeuropeas. Se han aventurado numerosas hipótesis sobre su origen. La teoría con mayores visos de probabilidad es que se trata de una lengua perteneciente al grupo de lenguas caucásicas, es decir lenguas habladas entre el territorio de Rusia y Turquía, explicando su presencia en la Península Ibérica la emigración de pueblos de estas regiones, doce siglos antes de Cristo, a la cuenca mediterránea.
Independientemente de su origen, el vasco es una lengua que fue reduciendo su extensión por el empuje de latín primero y del castellano después. Los topónimos nos inclinan a creer que su extensión llegó hasta Burgos, la Rioja y parte de Navarra. Desde la protección autonómica que reconoce al euskera como lengua oficial, ésta lengua está en proceso de recuperación.
Algunos de los rasgos más característicos son:

. Sistema vocálico simple de cinco vocales, parecido al del castellano, en el que se cree que influyó.

. Su sistema consonántico coincide con el del castellano, excepto en la inicial, que aparece sobre todo en préstamos. Se considera de influencia vasca la aspiración de la inicial latina en castellano.

.  Tiene un acento móvil, dependiendo de los sonidos que le rodeen y de la estructura de la frase.

.  El sistema verbal emplea partículas para indicar los modos y la voz pasiva, dad o que el sujeto siempre es paciente.

.  Es una lengua aglutinante con formas declinativas y estructura sintáctica diversa del latín.

.  Su léxico ha recibido mucha influencia del castellano en forma de préstamos y neologismos, aunque el vasco también ha prestado algunos vocablos al castellano; véase chabola, órgano, pizarra, etc.
La tendencia del vasco a la dialectalización ha sido continua. Al no existir hasta bien entrado el siglo XX una abundante literatura escrita en vasco, cada comunidad había ido diferenciándose paulatinamente de las restantes, produciéndose una dispersión del idioma. De los muchos dialectos, los más comunes son el vizcaíno, el guipuzcoano y el alto navarro.
En la actualidad se está incrementando el número de hablantes de vasco, pues en las escuelas se está enseñando vasco, extendiendo por tanto su empleo más allá del ámbito familiar.



Personas que hablan euskera en Navarra


El Gallego
La lengua galaico-portuguesa es el resultado de la evolución del latín vulgar en el noroeste de la Península. Los límites del gallego con el leonés resultan confusos y su separación del portugués, consumada definitivamente en el siglo XV, no es absoluta, dado que conservan rasgos comunes. Alcanzó pronto prestigio literario, no olvidemos que Alfonso X escribió las Cantigas a la Virgen en galaico-portugués. En el siglo XV se incrementa el influjo del castellano y la producción literaria en gallego se detiene. Sin embargo, en el siglo XIX vuelven a aparecer grandes poetas que escriben en lengua gallega.
Su uso se extiende actualmente por toda la región gallega, parte occidental de Asturias y algunas zonas de León y Zamora. Aproximadamente tres millones de personas hablan gallega.
Algunos de los rasgos más característicos son:

.  Sistema vocálico de siete vocales, pues tiene abierta y cerrada.

.  Conserva los diptongos latinos ou ei : ejemplo 'veiga' (vega), 'lousa' (losa).

.  En gallego no se diptongan ni , ni acentuadas: 'terra' (tierra), 'porta' (puerta).

.  Su sistema consonántico está más cercano al latino. No pierde la inicial; palatalaiza pl-, cl- fl- iniciales en /ch/: 'chorar' (plorare = llorar), 'chave', y mantiene la grafía para la prepalatal fricativa sorda: 'Xoan'.

.  La sintaxis del gallego es diferente a la castellana y su léxico, básicamente latino, es más conservador que el castellano. Conserva palabras de origen celta como 'berce' (cuna); cultismos recientes; germanismos como 'pote' (puchero), 'mosteiro' (monasterio) y algún galicismo 'rúa' (calle).
La Autonomía gallega tiene al gallego como lengua cooficial junto al castellano y desde principios del siglo XX el gallego conoce un gran auge.



 :
hablantes de Gallego como primera Lengua

El catalán
Es fruto de la evolución del latín vulgar en el noreste de la península Ibérica. Durante mucho tiempo se supuso que el catalán era una variedad dialectal del provenzal, más concretamente del lemosín. Hoy está demostrado que es una lengua románica derivada directamente del latín. En la primera mitad del siglo XII se hablaba en Cataluña, pero tras la reconquista llevada a cabo por Jaime I llegó al reino de Valencia y a las Islas Baleares.
La literatura en catalán conoció un gran auge en la Edad Media. Las máximas figuras de este período son Ramon Llull y el poeta Ausiàs March, siendo Valencia el gran centro literario en esa época, donde apareció el género narrativo con el Tirant lo Blanc de Joanot Martorell. Durante los siglos XIV a XVIII su cultivo literario fue escaso, quedando restringido a documentos administrativos. En el siglo XIX tuvo lugar la Renaixença , un movimiento de recuperación literaria, que devolvió al catalán su pujanza y esplendor literario además de establecer una norma idiomática y ortográfica común. Hoy en día disfruta de un importante auge literario y el número de hablantes se acerca a los ocho millones.
Su extensión geográfica es bastante amplia: Cataluña, los valles de Andorra, una franja de Aragón, Castellón, las Islas Baleares y el Reino de Valencia. Sin embargo, cabe destacarse que debido a la personalidad histórica del reino de Valencia y a su importante contribución al desarrollo literario del catalán y a la conciencia idiomática del pueblo, algunos valencianos piensan que su lengua es independiente, aunque coincide con el catalán en lo que se refiere al origen.
Los rasgos más destacados del catalán son:

.  Vocalismo: Tendencia a cerrar o perder las vocales finales, por lo que se producen grupos de consonantes finales: temps, blanc.

.  Consonantismo: palataliza la l- inicial: 'llengua'; pierde las consonantes sonoras y sonoriza las sordas; pierde o vacliza las consonantes finales: 'seu' (sede); conservan pl-, cl-, fl- : 'plor' (lloro, llanto)

. El léxico catalán está más cercano al latín que el del castellano: 'menjar' ( < manducare = comer) 'parlar' ( < parabolare = hablar).
La lengua catalana es lengua de enseñanza y cuenta con muchos medios de comunicación que la transmiten y dan a conocer en España.




:  zonas bilingües en Valencia (verde oscuro)


Idiomas no oficiales:


El aragonés y el asturleonés, pertenecientes al grupo romance occidental, son aún hablados de manera minoritaria en algunas zonas de España; ambos fueron declarados lenguas en peligro de extinción por la Unesco a finales del siglo XX.
Las dos lenguas están reconocidas en sus respectivas regiones, el aragonés se reconoce como "lengua propia, original e histórica" de Aragón a través de la Ley de Lenguas; el asturleonés está regulado por ley en el Principado de Asturias y en Castilla y León se considera el leonés parte del patrimonio lingüístico a través del nuevo Estatuto de Autonomía de Castilla y León.

Aragonés:

El aragonés, también llamado informalmente fabla, era hablado en la Edad Media en los Reinos de Navarra, de Aragón y de Valencia con el nombre de navarroaragonés. Actualmente la lengua se habla principalmente en los valles del Pirineo aragonés y, con un grado creciente de castellanización, se extiende poco más del sur de la ciudad de Huesca. Desde finales del siglo XX se ha llevado a cabo una notable revitalización como la creación de asociaciones defensoras y promotoras del idioma, unificación de unas normas ortográficas consensuadas, e incluso se llevó un intento de su cooficialidad en varios municipios del Alto Aragón.
Hay varias asociaciones que regulan la lengua, entre las que destacan la Academia de l'Aragonés, el Consello d'a Fabla Aragonesa que son las mayoritarias pero también está la Sociedat de Lingüistica Aragonesa. La lengua estará regulada oficialmente por la Academia d'a Luenga Aragonesa, inaugurada en mayo de 2011 que actualmente está en proceso de constitución. La Ley de Lenguas de Aragón de 2009 define que los idiomas aragonés y catalán son "lenguas propias originales e históricas" de la Comunidad Autónoma de Aragón. La ley no declara explícitamente la oficialidad de estos idiomas, tal y como preveía que lo haría la ley de lenguas, según disponía la Ley de Patrimonio Cultural Aragonés de 1999. Se estima que es hablado por unas 12.000 personas. Sus variedades dialectales son:
. Aragonés central (belsetán, chistabino, tensino, pandicuto, bergotés);
.  Aragonés oriental (benasqués, grausino, ribagorzano, fobano, chistabino);
.  Aragonés meridional (ayerbense, somontanés).


Asturleonés:


El asturleonés se habla en Asturias, con el nombre de asturiano o bable (asturianu); con el nombre de leonés (llionés), en parte de las provincias de León y Zamora; y con el nombre de mirandés, en la comarca portuguesa de Miranda do Douro; antiguamente algunos autores incluían también dentro de este dominio lingüístico las hablas de transición del castellano hacia el asturleonés de partes de Cantabria(generalmente conocidos como montañés) y de partes de la provincia de Salamanca y de Extremadura (generalmente conocidos como extremeño). Actualmente estas zonas ya no se incluyen dentro del dominio lingüístico nuclear asturleonés. Su uso está regulado por ley en el Principado de Asturias y su ortografía, léxico y gramática por la Academia de la Llingua Asturiana, que sin embargo no goza de fuerza vinculante para las otras zonas donde se habla; en Castilla y León el nuevo Estatuto de Autonomía considera el leonés parte del patrimonio lingüístico de la Comunidad y establece que será objeto de protección y promoción por parte de las instituciones, quedando tales medidas a expensas de un posterior desarrollo legal; y en Miranda, donde tiene una norma ortográfica basada en la fonética portuguesa, es el único lugar de todo el dominio lingüístico donde es lengua oficial. El asturleonés cuenta con diversas variedades dialectales, agrupadas en tres bloques o dialectos principales: el occidental, hablado en Asturias, León, Sanabria (Zamora) y la Miranda portuguesa; el central, en buena parte de Asturias y base de la normativa asturiana, y el oriental. Existe en Asturias un debate sobre una posible cooficialidad del asturiano, propuesta apoyada por algunas organizaciones civiles y políticas minoritarias.

:  Aragonés en gris, azul y naranja.


Otros:


Otros idiomas hablados por la población española son el caló, jerga de raíz española e influencias romaníes hablada muy minoritariamente por la comunidad gitana, y el tamazight, hablado en Melilla y el árabe, hablado tanto en Melilla como en Ceuta, en su dialecto dariya.



Y aquí una Reflexión de Eduardo Punset sobre cómo aprendimos a hablar:


jajajajajjaja!



La transición española


La Transición Española es el periodo histórico en el cual se lleva a cabo el proceso por el que España deja atrás el régimen dictatorial del general Francisco Franco, pasando a regirse por una constitución que consagraba un Estado social y democrático de Derecho.
Respecto a la duración exacta de la transición, algunos la enmarcan dentro del periodo comprendido entre la proclamación de Juan Carlos I como rey de España el 22 de noviembre de 1975 y la entrada en vigor de la Constitución, el 29 de diciembre de 1978. Otros muchos la sitúan entre dos fechas clave: el 20 de noviembre de 1975, cuando fallece el dictador Francisco Franco; y el 28 de octubre de 1982, fecha en que deja de gobernar la Unión de Centro Democrático (UCD), partido que promovió el cambio de régimen político y la aprobación de la Constitución del 78.
El vía utilizado fue la elaboración de una nueva Ley Fundamental, la octava, la Ley para la Reforma Política que, no sin tensiones, fue finalmente aprobada por las Cortes y sometida a referéndum el día 15 de diciembre de 1976. Como consecuencia de su aprobación por el pueblo español, esta ley se promulgó el 4 de enero de 1977. Esta norma contenía la derogación tácita del sistema político franquista en sólo cinco artículos y una convocatoria de elecciones democráticas.
Estas elecciones se celebraron finalmente el día 15 de junio de 1977. Eran las primeras elecciones democráticas desde la Guerra Civil. Unión de Centro Democrático resultó el partido más votado aunque no alcanzó la mayoría absoluta y fue el partido encargado de formar gobierno. A partir de ese momento comenzó el proceso de construcción de la Democracia en España y de la redacción de una nueva constitución.
El 6 de diciembre de 1978 se aprobó en referéndum la Constitución Española, entrando en vigor el 29 de diciembre.
A principios de 1981 dimitió Adolfo Suárez debido al distanciamiento con el Rey y a las presiones internas de su partido. Durante la celebración de la votación en el Congreso de los Diputados para elegir como sucesor a Leopoldo Calvo-Sotelo se produjo el golpe de Estado dirigido por Antonio Tejero, Alfonso Armada y Jaime Milans del Bosch, entre otros. El golpe, conocido como 23-F, fracasó.
Las tensiones internas de la UCD provocarían su desintegración a lo largo de 1981 y 1982, llegando finalmente a disolverse en 1983. El segmento democristiano terminaría integrándose con Alianza Popular, pasando así a ocupar la franja de centro-derecha. Por otro lado, los miembros más cercanos a la socialdemocracia se unirían a las filas del Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Mientras, el ex-presidente Adolfo Suárez y un grupo de disidentes de su anterior partido, la UCD, iniciaron un nuevo proyecto político centrista que mantendría representación parlamentaria en el Congreso hasta las elecciones generales de 1993, el Centro Democrático y Social (CDS).
El PSOE sucedió a la UCD tras obtener mayoría absoluta en las elecciones generales del 82, ocupando 202 de los 350 escaños, y comenzando así la II Legislatura de España. Por primera vez desde las elecciones generales de 1936, un partido considerado de izquierdas o progresista iba a formar gobierno.

No obstante, la transición tuvo que superar las resistencias generadas por el propio régimen, en un marco de tensiones causadas por grupos radicales de extrema izquierda y grupos franquistas de extrema derecha. Estos últimos, además, contaban con un apoyo considerable dentro del ejército. Tales grupos amenazaban con deteriorar la situación política en exceso, iniciando un proceso de involución.
La realización de dicho proyecto exigía que la oposición controlara a sus partidarios para evitar cualquier provocación y que el ejército no cayera en la tentación de intervenir en el proceso político e intentara salvar las estructuras franquistas. En esta doble dirección se movió la actuación política de Don Juan Carlos y sus colaboradores.
Ante la nueva etapa histórica que se abría, había tres posturas claramente diferenciadas:
·        Los partidarios del régimen franquista (conocidos como ultras o el búnker), defensores del mantenimiento de la legalidad franquista, o como mucho, de su actualización. A pesar de su escaso apoyo social, dominaban el ejército y un órgano fundamental dentro de la organización del Estado, el Consejo del Reino.
·        La oposición democrática, organizada primero en dos asociaciones de partidos políticos, la Junta Democrática de España y la Plataforma de Convergencia Democrática, que acabaron fusionándose en la asociación Coordinación Democrática, conocida como Platajunta. Ésta defendía la ruptura legal con el régimen franquista para pasar directamente a un Estado democrático.
·        Torcuato Fernández Miranda,ex presidente interino del gobierno en 1973, profesor de Derecho Político de Juan Carlos I, partidario de reformar las Leyes Fundamentales del Movimiento mediante sus propias disposiciones para llegar así a la democracia evitando vacíos legales. En palabras del propio Fernández Miranda, se trataba de ir "de la ley a la ley a través de la ley".
Juan Carlos inició su reinado sin salirse de los cauces de la legalidad franquista. Así, juró fidelidad a los Principios del Movimiento, tomó posesión de la corona ante las Cortes franquistas y respetó la Ley Orgánica del Estado de 1966 para el nombramiento de su primer Jefe de Gobierno. Sin embargo, ya en su discurso ante las Cortes se mostró abierto a una transformación del sistema político español.
A principios de diciembre Juan Carlos confirmó a Arias Navarro para presidir su primer gobierno, el día 6 de diciembre no sale en la prensa esta ratificación. Sin embargo, el rey le pidió ayuda, a la que accedió, para conseguir el nombramiento de Torcuato Fernández Miranda al frente de la presidencia del Consejo del Reino y de las Cortes. Para ello se ajustó a las pautas marcadas por la Ley Orgánica del Estado .
El nombramiento de Arias Navarro ofrecía un panorama claramente continuista y no auguraba grandes transformaciones políticas. Sin embargo entraron a formar parte del nuevo gobierno ministros claramente reformistas como Manuel Fraga Iribarne (Gobernación), José María de Areilza (Asuntos Exteriores) y Antonio Garrigues (Justicia). Todos ellos habían rechazado en su momento el Estatuto de Asociaciones del Movimiento. También contó con la presencia del democristiano Alfonso Osorio en el Presidencia y de dos expertos en el aparato del movimiento: Rodolfo Martín Villa (Sindicatos) y Adolfo Suárez (Movimiento). Para mantener el equilibrio, se nombró vicepresidente para asuntos de Defensa a un militar incondicionalmente franquista: el general Fernando de Santiago.
La situación que tenía que afrontar el nuevo gobierno era harto difícil. La agitación de la oposición iba en aumento, las manifestaciones en petición de una amnistía eran frecuentes y en el País Vasco la tensión crecía sin cesar. ETA especialmente y, en menor medida, otros grupos armados prosiguieron con sus atentados y el apoyo popular con que podían contar se manifestaba en múltiples actos de protesta. El rey forzó la dimisión de Arias Navarro el 1 de julio por su incapacidad para enfrentarse a los graves problemas de orden público (terrorismo, huelga masiva de Vitoria, sucesos de Montejurra), así como por su negativa a desmontar el régimen franquista.

Adolfo Suárez González, presidente del gobierno de España durante la transición.
Fue Torcuato Fernández Miranda, quien logró que en la nueva terna de candidatos a la presidencia del gobierno entrara Adolfo Suárez González y a él le correspondería realizar una operación política de evidente dificultad: convencer a los políticos del sistema franquista instalados en las Cortes para que desmantelaran dicho sistema. De esta manera se respetaba formalmente la legalidad franquista y se orillaba, en lo posible, el peligro de una intervención del ejército en el proceso de transición.

 
Del nuevo gobierno se autoexcluyeron Fraga y Areilza, mientras que la representación militar permaneció invariable. Varios de los nuevos ministros pertenecían ya a asociaciones políticas amparadas por la nueva ley. Adolfo Suárez presentó el 6 de julio por televisión un programa político muy claro basado en dos puntos:
·        Elaboración de una Ley para la Reforma Política que, una vez aprobada por las Cortes y por los españoles en referéndum, permitiría abrir un proceso constituyente para implantar en España un sistema de democracia liberal.
·        Convocatoria de elecciones democráticas antes del 30 de junio de 1977.
Para lograrlo, Suárez debía convencer a la oposición para que entrara en su juego y al ejército para que no interrumpiera el proceso; además, tenía que controlar la situación en el País Vasco que se estaba haciendo insostenible por días. Pero, a pesar de todo, el proyecto de Suárez se fue aplicando sin dilaciones entre julio de 1976 y junio del siguiente año.
En este breve período Suárez actuó en varios frentes para realizar su proyecto reformista:
Reforma política española de 1977.El proyecto que se elaboró por el gobierno en septiembre tenía que abrir la puerta un sistema de democracia parlamentaria. No concretaba cómo iba a ser el nuevo sistema político, simplemente eliminaba los obstáculos que ofrecía el régimen franquista a la implantación de un sistema democrático. Venía a ser, en realidad, el acta de liquidación del franquismo aprobada por las propias Cortes franquistas. A lo largo del mes de noviembre la ley fue debatida por las Cortes que, bajo la presidencia de Fernández Miranda, la aprobaron por 425 votos a favor con 59 votos en contra y 13 abstenciones.El gobierno quiso legitimar esta operación sometiendo la nueva ley a un referéndum.
El 8 de febrero se aprueba un decreto ley para la Reforma Política y posteriormente, en marzo, se legalizan gran parte de los partidos políticos con otro decreto ley donde se establecen los requisitos para su legalización. En caso de dudas, el Ministerio de Interior remitiría la documentación al Tribunal Supremo para que dictaminase.
También hubo que reformar el Código Penal, que consideraba sancionables cuestiones básicas como la pertenencia a partidos políticos y prohibía asociarse a aquellos que pretendieran:
·        La subversión del orden público o el ataque a la unidad de la patria. Aquí quedaban incluidas todas las formaciones de carácter nacionalista periférico, no español.
·        Estar sometidos a una disciplina internacional, con la intención de implantar un régimen totalitario. Esta prohibición estaba pensada especialmente contra el PCE, dependiente en cierta forma de la Unión Soviética, aunque se encontraba ya en la corriente reformista del eurocomunismo, y que pretendía imponer en España un Estado socialista (una democracia proletaria).
Con estos cambios, se legalizaron los partidos u organizaciones más importantes.
Para ser legalizado, el PCE recurrió al Tribunal Supremo, que dictaminó que no contravenía la legalidad. Después de que su líder Santiago Carrillo Solares aceptara abandonar la restauración de una República, aceptando la monarquía, el Gobierno aprovechó las vacaciones de Semana Santa, durante las que el Ejército estaba ampliamente desmovilizado, para legalizarlo el 9 de abril. Asimismo, disolvió el partido único de la dictadura, el Movimiento. Aun así, el Ministro de la Marina dimitió inmediatamente y Manuel Fraga manifestó que la decisión del Gobierno era un verdadero golpe de Estado. El 9 de abril se llamó, con cierta ironía, el Sábado Santo Rojo (la festividad es de carácter católico y el comunismo propugna el ateísmo o el agnosticismo). Dos días después se legalizó el Partit Socialista Unificat de Catalunya (PSUC), homólogo catalán del PCE.
Adopta una serie de medidas políticas. En julio de 1976 hubo una amnistía política parcial, ampliada en marzo del año siguiente y total en mayo. En diciembre de 1976 se disuelve el TOP. En marzo del año siguiente se legaliza el derecho básico de huelga y en abril se decreta la libertad sindical. También se promulga una Ley Electoral con las condiciones necesarias para homologarse con las de los países con un sistema de democracia liberal y parlamentaria.
Con todas estas medidas, Suárez iba cumpliendo las condiciones que exigían los grupos de la oposición desde 1974. Estas fuerzas se habían reunido en noviembre de 1976 para crear una plataforma de organizaciones democráticas. Suárez había iniciado sus contactos políticos con la oposición entrevistándose con Felipe González, Secretario General del PSOE, en agosto. La actitud posibilista del líder socialista dio alas a Suárez para llevar adelante su proyecto político, pero todo el mundo percibía claramente que el gran problema para la normalización política del país iba a ser la legalización del PCE. Éste constituía, en aquel momento, el grupo político más organizado y con mayor número de militantes de la oposición, pero en una entrevista con los mandos más destacados del ejército en septiembre, ellos le manifestaron claramente su oposición frontal a la legalización del PCE.
En diciembre, el PSOE celebraba en Madrid su XXVII Congreso y empezaba a desmarcarse de las exigencias del PCE, afirmando que pensaba participar en la próxima convocatoria electoral para las Cortes Constituyentes. Al empezar el siguiente año, el año previsto para convocar elecciones generales, Suárez se decidió a abordar el problema del PCE. En febrero se entrevistó con Santiago Carrillo, Secretario General del PCE, que apoyó sin exigencias previas y dispuestas a ofrecer un pacto social para el periodo posterior a las elecciones.
El 24 de enero de 1977 se produce la Matanza de Atocha, el atentado más significativo de la extrema derecha, que ataca un despacho de Derecho Laboral vinculado al Partido Comunista de España de la madrileña calle de Atocha. Allí asesinan a tiros a cinco abogados e hieren de gravedad a otros cuatro. Este hecho provocó la primera manifestación multitudinaria de la izquierda en el país desde la Segunda República y, después, decenas de actos de carácter pacífico de simpatía y solidaridad con el partido comunista. Esto y la actitud mantenida por Santiago Carrillo, empujaron a Suárez a llevar a cabo la polémica legalización del partido.
Para salvar ésta dificultad, Suárez intentó apoyarse en militares liberales del círculo del general Díez-Alegría, a los que intentó colocar en puestos de responsabilidad, como el general Manuel Gutiérrez Mellado. Pero, en julio de 1976, el vicepresidente para asuntos de defensa era aún el general Fernando de Santiago que pertenecía al núcleo más inmovilista. De Santiago, inquieto por la primera amnistía, se opuso frontalmente en septiembre a la Ley de Libertad Sindical. El 21 de septiembre Suárez destituyó a De Santiago y nombró en su lugar al General Manuel Gutiérrez Mellado, lo que le ocasionó numerosos enemigos y oposición que se agudizaría con la legalización del PCE meses más tarde, con la dimisión inmediata del Ministro de Marina.
Pero entretanto Gutiérrez Mellado actuaba con habilidad para promocionar a los oficiales partidarios de la reforma y para sustituir a los mandos de las fuerzas de seguridad (Policía Armada y Guardia Civil) más partidarios de conservar el régimen.
Suárez quería demostrar al ejército que la normalización política del país no implicaba ni la anarquía ni la revolución. Para lograrlo contaba con la colaboración de Santiago Carrillo, pero se encontraba con violentas respuestas de diferentes grupos terroristas.
El País Vasco se mantuvo, a lo largo de todo este periodo, en plena ebullición política. Las reivindicaciones de amnistía política, en especial la semana pro-amnistía del 8 al 15 de mayo en la que murieron siete personas por la represión,[5] obligaron a Adolfo Suárez a irla concediendo en distintas etapas hasta llegar a la amnistía total de octubre de 1977. Pero los enfrentamientos continuos entre policía y manifestantes no ayudaban precisamente a serenar los ánimos. ETA, después de una cierta tregua en el verano de 1976, reemprendió sus atentados en octubre. Pero fue sobre todo entre diciembre y enero cuando se desencadenó un conjunto de violentas acciones que dejaron la situación social y política en una posición muy inestable.
Pero, por primera vez, buena parte de los líderes de la oposición reunidos con el Presidente del Gobierno publicaron un comunicado de denuncia del terrorismo y de apoyo a la actuación de Suárez. Sin embargo, las fuerzas del búnker se aprovecharon de la inquietud del momento para denunciar que el país se estaba precipitando en el caos.
Las elecciones generales del 15 de junio de 1977 dieron la representación a cuatro partidos políticos, los tres primeros de ideología reformista o progresista, el partido ganador, UCD, formó gobierno durante dos legislaturas, en junio de 1977 y marzo de 1979, pero tuvo que contar con el apoyo o el beneplácito de otros partidos al no contar con la mayoría absoluta de escaños en el Parlamento.
Después de las elecciones, con los resultados en Cataluña y País Vasco, el gobierno permitió la creación de instituciones preautonómicas.. Era el primer eslabón de la estructura territorial que ya estaba pactada en la nueva Constitución.
La primera preautonomía concedida fue la de Cataluña, el 29 de septiembre se restableció la Generalidad de Cataluña y Josep Tarradellas, histórico político nacionalista en el exilio, se convirtió en su nuevo Presidente el 23 de octubre.

El nuevo Parlamento formó una ponencia que empezó a trabajar en la redacción de una nueva Constitución en el verano, con el consenso de las principales fuerzas políticas en temas tales como el papel del ejército, los derechos históricos, la situación de Navarra. En julio de 1978, el Congreso de los Diputados aprobaba el texto constitucional por una amplia mayoría que incluía a los conservadores de Alianza Popular y al PCE. Algunos partidos de extremos votaron en contra y otros como el PNV, que había sido excluido de la ponencia constitucional pese a ser mayoritario en el País Vasco, pidieron la abstención.
La Constitución fue aprobada en sesión conjunta por el Parlamento y el Senado en el mes de octubre. El 6 de diciembre se sometió la Carta Magna a referéndum con una aprobación mayoritaria, excepto en algunas provincias y en el País Vasco donde se obtuvo una importante abstención.
La tensión estalló a partir de 1981 con la dimisión de Suárez como Presidente del Gobierno y su sustitución por Leopoldo Calvo-Sotelo al frente de una reforma del gobierno. Suárez abandona el partido por parte de los socialdemócratas de Fernández Ordóñez y por el nombramiento de Calvo-Sotelo como nuevo presidente del partido. Esto acentuó aún más las tensiones internas y empujó a Calvo-Sotelo a disolver el Parlamento y convocar elecciones en octubre de 1982.
La normalización democrática no evitó las continuas acciones violentas de ETA y, en menor escala, del GRAPO. Paralelamente se detectaba una situación de desasosiego o intranquilidad en una parte de las Fuerzas Armadas que podía desembocar en un golpe militar. El golpe de estado de 1981, la tarde del 23 de febrero por un grupo de guardias civiles dirigidos por el teniente coronel Antonio Tejero, no consiguió provocar un Gobierno militar, pero mostró el peligro real de un sector del ejército.
Las elecciones de octubre de 1982 dieron la mayoría absoluta por primera vez al PSOE, que había sido durante dos legislaturas el principal partido de la oposición en los gobiernos de la UCD.
En el XXVIII Congreso del PSOE (mayo de 1979) su Secretario General, Felipe González, meses después le permitió reconducir el partido hacia una línea más moderada y asumir de nuevo el cargo.A lo largo de 1982 el PSOE confirmó su línea moderada con el acercamiento al grupo socialdemócrata de Fernández Ordoñez, recién escindido de la UCD.La obtención de la mayoría absoluta en tres procesos electorales consecutivos (1982, 1986 y 1989) permitió al PSOE legislar y gobernar sin establecer pactos con otras fuerzas políticas. De esta forma, pudo convertir en leyes muchos de los puntos de su programa.
La cómoda mayoría política de la que gozó permitió al país un largo respiro de tranquilidad y estabilidad política, tras los intensos y violentos años de la transición. [cita requerida]
El triunfo electoral del PSOE en 1982 (con más de 10 millones de votos) inauguró una etapa de gobierno, con cuatro legislaturas totales, que transformó profundamente España. Felipe González, secretario general del PSOE, ocupó la Presidencia del Gobierno, con Alfonso Guerra como durante mucho tiempo Vicepresidente del Gobierno, hasta su dimisión por su implicación en un caso de corrupción política con su hermano como principal acusado.
Durante el gobierno del PSOE se produciría la integración en la Comunidad Económica Europea (CEE), las reformas laborales con nuevos convenios normativos consensuados entre patronal y trabajadores, las inversiones sociales (especialmente en Educación y Sanidad), el desarrollo de la organización territorial autonómica y la modernización de las infraestructuras.
Por otro lado se dio la reconversión industrial, propiciada por muchos factores, entre los que cabe destacar una crisis económica que se fue agudizando durante las últimas legislaturas, un enorme endeudamiento del Estado derivado del gasto público descontrolado o dos huelgas generales de los dos principales sindicatos la Unión General de los Trabajadores y Comisiones Obreras


Tras unos últimos años de continuo desgaste social y político, en las elecciones generales de 1996 el principal partido de la oposición, el Partido Popular liderado por José María Aznar, consigue la mayoría simple.
Una vez asegurada la democracia, los principales países europeos aceptaron su integración en la CEE, después de veinte años de la primera petición. La CEE, actualmente denominada Unión Europea, desde el 1 de enero de 1986.
En los últimos momentos del gobierno UCD, Calvo-Sotelo consiguió que el Parlamento autorizase el ingreso de España en la Organización del Tratado Atlántico del Norte (OTAN). El 10 de diciembre de 1981 se firmaba en Bruselas el protocolo de adhesión.
El PSOE, cuando gana las elecciones, paraliza el ingreso y promete un referéndum para sacar a España de la alianza militar.. En marzo de 1986, celebra el referéndum con un resultado favorable a la adhesión.
La aplicación del derecho constitucional a la educación guió la labor del gobierno. En la enseñanza universitaria, la Ley de Reforma Universitaria de 1983 concedió autonomía de gestión a las universidades, facilitó la creación de universidades privadas y amplió el número de matriculados gracias a la cual casi gratuidad de matrículas y a una amplia política de becas.
En la enseñanza secundaria y primaria, se garantizó la escolarización obligatoria para toda la población menor de 14 años desde 1985 y de 16 años desde la entrada en vigor de la LOGSE en 1990. El gobierno crea un sistema educativo de tres vías: educación pública, educación privada, y colegios concertados cuya gestión recae en una empresa u organización privada pero el gasto de los alumnos lo paga el Estado, para así intentar ofrecer la mayor tasa de escolaridad posible.
La crisis económica, iniciada en parte por factores internos y externos como la crisis del petróleo de 1973, reactivada en 1979, había creado una situación de recesión industrial, con fábricas o maquinaria obsoletas y sectores industriales deficitarios. Para el trabajador suponía el paro (hasta el 20% en 1985), la subida continua de los precios .

La reforma fiscal se creó el Impuesto de Valor Añadido (IVA)  la presión fiscal sobre las rentas del trabajo y del capital con el fin de conseguir más recursos y sanear el Estado.
Para controlar la inflación, el gobierno restringió la circulación de capital, con altos tipos de interés bancario, y moderó el crecimiento salarial.
Esto finalmente desembocó en una exitosa huelga general contra el gobierno del PSOE el 14 de diciembre de 1988 con los dos principales sindicatos en la cabeza, UGT y CCOO.

Webgrafia:
http://es.wikipedia.org/wiki/Transici%C3%B3n_Espa%C3%B1ola
http://www.salman-psl.com/la-transicion-espa%F1ola/indexcast.html
http://www.rtve.es/archivo/la-transicion-serie/
por Isabel Riquelme